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"Los días en que no me habla, cuando no contesta los mensajes, esos en que no me busca o parece que soy invisible… a esos les llamo infierno."
(via dibujo-corazones)
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"Debo fingir que hay otros. Es mentira. Sólo tú eres."
Jorge Luis Borges  (via hachedesilencio)
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"Quisiera tener la certeza de que te voy a ver mañana y pasado mañana y siempre en una cadena ininterrumpida de días."
Elena Poniatowska (via hachedesilencio)
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"Eres la personas con la que más deseo hablar pero que al verte me dejas sin palabras-"
Crónicas de una enamorada (via hachedesilencio)
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"Tu cuerpo desnudo debería pertenecer sólo a quien se enamora de tu alma desnuda ."
Charles Chaplin
(via hachedesilencio)
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"Quizá la mayor facultad que posee nuestra mente sea la capacidad de sobrellevar el dolor. El pensamiento clásico nos enseña las cuatro puertas de la mente, por las que cada uno pasa según sus necesidades. La primera es la puerta del sueño. El sueño nos ofrece un refugio del mundo y de todo su dolor. El sueño marca el paso del tiempo y nos proporciona distancia de las cosas que nos han hecho daño. Cuando una persona resulta herida, suele perder el conocimiento. Y cuando alguien recibe una noticia traumática, suele desvanecerse o desmayarse. Así es como la mente se protege del dolor: pasando por la primera puerta. La segunda es la puerta del olvido. Algunas heridas son demasiado profundas para curarse, o para curarse deprisa. Además, muchos recuerdos son dolorosos, y no hay curación posible. El dicho de que «el tiempo todo lo cura» es falso. El tiempo cura la mayoría de las heridas. El resto están escondidas detrás de esa puerta. La tercera es la puerta de la locura. A veces, la mente recibe un golpe tan brutal que se esconde en la demencia. Puede parecer que eso no sea beneficioso, pero lo es. A veces, la realidad es solo dolor, y para huir de ese dolor, la mente tiene que abandonar la realidad. La última puerta es la de la muerte. El último recurso. Después de morir, nada puede hacernos daño, o eso nos han enseñado."
 El nombre del viento, Patrick Rothfuss (via hachedesilencio)
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Ahora nos cuesta saludar, cuando lo que antes nos costaba era despedirnos.
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"Si tus labios no son el escape,
me metí en el laberinto equivocado."
Vuelta y Giro. (via entreletrasycafeina)
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Al principio no fingías ¿verdad? Cuando hablábamos a todas horas, y no nos aburríamos de decir tonterías. Ahí te gustaba un poco, no me lo vayas a negar. Pero de eso hace ya mucho, tú tenías por ese entonces la edad que tengo yo ahora, y la misma sonrisa traviesa que me volvía (y vuelve) loca. Y es irónico mirar al pasado pues nunca pensé que se repetiría, ojalá hubieras traído nuevos besos a parte de las decepciones. Quizá para la próxima vez que intentes entrar en mi vida yo ya sea fuerte y no te deje.